
Bizcocho de caqui, para los que se te ablandan
Cuando la caja se pone tierna toda a la vez, esto es lo que hay que hacer. El caqui maduro endulza y da humedad, así que el bizcocho no necesita ni azúcar ni mantequilla.
Lo que preguntáis por teléfono y por WhatsApp, contado con calma: cuándo hay cada fruta, cómo se guarda y por qué la nuestra no viene toda igual.

Cuando la caja se pone tierna toda a la vez, esto es lo que hay que hacer. El caqui maduro endulza y da humedad, así que el bizcocho no necesita ni azúcar ni mantequilla.

El caqui es la única fruta de la caja donde el tiempo juega a favor: según dónde lo pongas tienes uno crujiente o el de cuchara de siempre. Tú eliges.

Uno de los dulces más antiguos que se siguen haciendo en Valencia: calabaza asada, almendra y canela, sin harina y sin mantequilla. De Xàtiva, y de Semana Santa.

Uno se come con cuchara y el otro se muerde como una manzana, y sin embargo salen del mismo árbol. Lo que separa a los dos caquis cabe en 24 horas de cámara.

Huelen a marzo y a calle, pero se hacen todo el invierno. La masa lleva cuatro cosas y el secreto está en el reposo y en la temperatura del aceite.

Se parecen menos de lo que su nombre común sugiere: una es para cremas y la otra pide horno. Cuál elegir según lo que vayas a hacer.

Es el pimiento de la sartén de casa: fino, dulce y de piel tan delgada que no hace falta pelarlo. Nada que ver con el pimiento verde grande de las ensaladas.

La berenjena arrastra dos famas: que amarga y que se bebe el aceite. Las dos tienen explicación, y las dos se resuelven antes de encender el fuego.

En verano el naranjo tiene fruta, pero es verde y del tamaño de una nuez: es la cosecha del año siguiente. Lo que se vende en agosto viene de otro sitio.

Crujientes por fuera, cremosas por dentro y con un hilo de miel caliente. El truco no está en el rebozado: está en el corte, el remojo y la temperatura del aceite.
Este producto no lleva precio fijo porque cambia con la temporada. Déjanos tu consulta y te decimos lo que hay y a cómo está.