
Qué le ponen a la naranja de supermercado
Entre el árbol y el lineal hay seis o siete pasos, todos legales y todos con su motivo. Merece la pena saber cuáles son, aunque solo sea para elegir con criterio.
Lo que preguntáis por teléfono y por WhatsApp, contado con calma: cuándo hay cada fruta, cómo se guarda y por qué la nuestra no viene toda igual.

Entre el árbol y el lineal hay seis o siete pasos, todos legales y todos con su motivo. Merece la pena saber cuáles son, aunque solo sea para elegir con criterio.

Una naranja que brilla como un escaparate lleva cera. No es un veneno ni un engaño: es lo que necesita una fruta que tiene que durar meses. La nuestra no lo necesita.

El color no dice nada y el tamaño tampoco. Estas son las señales que de verdad distinguen una naranja con zumo de una que lleva meses en una cámara.

La nevera no estropea las naranjas, pero les quita algo. Cuándo compensa meterlas, cuándo no y cuál es el sitio que casi todo el mundo tiene sin saberlo.

Quince kilos en casa asustan un poco el primer día. Bien guardadas aguantan tres o cuatro semanas, y casi todo depende de tres cosas: aire, fresco y no amontonar.

«De temporada» se ha convertido en un reclamo que se pone en todas partes. Esto es lo que significa de verdad y qué cambia dentro de la fruta.

Enero tiene mandarina y no tiene caqui; agosto no tiene ni una cosa ni la otra. El calendario completo de lo que se recoge en la Ribera, mes a mes.

La naranja valenciana no dura todo el año, y las que se venden en agosto vienen de muy lejos o de una cámara. Este es el calendario real, variedad por variedad.
En agosto se está recogiendo:
Se recolecta el día que preparamos tu pedido y sale de Albalat directa a tu casa.