Del árbol a la mesa

Por qué esta tienda no tiene de todo todo el año, por qué la fruta no viene toda igual y por qué eso es exactamente lo que buscamos.

Lo que le pasa a una naranja antes de llegar a una tienda

La fruta que se vende en la mayoría de sitios se corta antes de estar en su punto, porque tiene que aguantar el viaje y la espera. Después pasa por una cámara, donde puede estar semanas; se lava y se encera para que brille y no pierda agua; y va cambiando de manos —almacén, distribuidor, tienda— hasta que alguien la compra.

Cada paso está pensado para que la fruta aguante. Ninguno está pensado para que sepa mejor. Y todos cuestan dinero, que sale del precio que pagas o de lo que cobra el agricultor.

Caja de campo con naranjas

Aquí el orden es al revés

Primero está tu pedido; después se corta la fruta. Eso cambia todo lo demás.

1 · Haces el pedido

Eliges de lo que hay esa semana, que es lo que está en su punto. Si quieres varias cosas en la misma caja, se dice y ya está.

2 · Se corta ese día

Tu caja no sale de una cámara: se recolecta en el campo el día que se prepara el pedido, y se cierra sin lavar ni encerar.

3 · Sale hacia tu casa

Directa desde Albalat de la Ribera, sin almacenes ni centros de distribución. En 24 o 48 horas laborables está contigo.

Y lo que decidimos no hacer

Casi todo lo que hace distinta a esta fruta son cosas que no se le hacen.

No usamos cámara

Nada de fruta guardada esperando comprador. Si no hay pedidos, la fruta se queda en el árbol, que es donde mejor está.

No enceramos

Después de cortarla no se le pone nada. Por eso la piel se puede rallar y por eso a veces llega con una hoja.

No hay intermediarios

De quien la cultiva a quien se la come. Lo que pagas se queda en el campo, no repartido por la cadena.

No tenemos de todo

En agosto no hay naranjas. Preferimos decirlo a vender una de cámara o comprada a otro para rellenar el catálogo.

Naranjas con hoja recién recolectadas

Qué significa aquí «de temporada»

No es una etiqueta de marketing: es el calendario del campo. La naranja y la mandarina van de noviembre a febrero, y dentro de esos meses cambia la variedad —Navelina primero, Valencia Late al final, que es la de zumo—. El caqui dura de octubre a diciembre y se acaba. El limón aguanta casi todo el año porque el árbol da en varias tandas.

Por eso el catálogo cambia solo: enseña lo que se está recolectando y esconde lo que no. Si buscas algo que no aparece, escríbenos y te decimos cuándo empieza.

Lo que hay esta semana

Si has llegado hasta aquí, lo demás se ve mejor en el catálogo. Y si quieres saber quién hay detrás, está en Quiénes somos.