Cuándo es la temporada de la naranja en Valencia

Si buscas naranjas valencianas en agosto, no las vas a encontrar recién cogidas. Puedes
comprarlas —las hay en cualquier supermercado— pero vienen del hemisferio sur o llevan meses
en una cámara frigorífica. La temporada de la naranja en Valencia va de noviembre a
junio
, y dentro de esos ocho meses cada variedad tiene su momento.

Aquí está el calendario real, el que seguimos en los campos de la Ribera del Xúquer para
decidir qué se recolecta cada semana.

La temporada, mes a mes

La campaña arranca a mediados o finales de noviembre con las variedades
tempranas y se alarga hasta junio con las tardías. No es una fecha fija: cada
año se mueve una o dos semanas según cómo venga el otoño. Un octubre cálido retrasa la
maduración; uno fresco la adelanta.

Variedad Cuándo se recolecta Para qué es mejor
Navelina Noviembre a enero Mesa. La primera del año
Salustiana Diciembre a marzo Zumo. Poca semilla, mucho jugo
Navel Lane Late Enero a abril Mesa. Aguanta bien en el árbol
Valencia Late Marzo a junio Zumo. La más jugosa de todas

Fuera de esa ventana no hay naranja valenciana recién cortada. Lo que se vende en julio,
agosto, septiembre y octubre es fruta de cámara —guardada desde la primavera— o importada de
Sudáfrica, Argentina o Uruguay, donde las estaciones van al revés.

La prueba más fácil: mira la etiqueta. Si en agosto pone «origen España» y
la naranja está impecable, casi seguro que ha pasado meses en frío. La fruta recién cogida en
temporada no viene toda igual de bonita.

Qué naranja hay en cada momento

Decir «naranja» es como decir «manzana»: dentro hay variedades que se comportan de forma
muy distinta. Estas son las cuatro que marcan la campaña valenciana.

Navelina: la que abre la temporada

Es la primera en llegar, a partir de mediados de noviembre, y la que se ve en Navidad. Se
reconoce por el ombligo —ese pequeño fruto secundario en la base, que es lo
que le da nombre al grupo «navel»—. Es fácil de pelar, de gajo firme y sin semillas.

Es naranja de mesa: para comer a gajos. Sirve para zumo, pero con una
particularidad que conviene saber: las navel llevan un compuesto llamado limonina que hace que
el zumo amargue si lo dejas reposar. Recién exprimido está perfecto; media
hora después, no tanto. Si vas a hacer zumo para toda la mañana, mejor una Salustiana.

Salustiana: la del zumo de invierno

Entra en diciembre y aguanta hasta marzo. No tiene ombligo y prácticamente no tiene semillas.
Su piel es más fina y su gajo más jugoso, así que rinde bastante más en el exprimidor.

Es la que recomendamos si lo que buscas es zumo en pleno invierno, cuando la
Valencia Late todavía no ha llegado.

Navel Lane Late: la de media temporada

Es una mutación de la Navel clásica que madura más tarde, de enero a abril. Su gracia es que
aguanta en el árbol sin perder calidad, lo que permite recolectarla bajo pedido
durante meses. Piel algo más rugosa, sabor equilibrado, muy fácil de pelar.

Valencia Late: la mejor para zumo

La que cierra la campaña, de marzo a junio, y la más jugosa de las cuatro. Es la variedad que
dio fama mundial a la naranja valenciana y la que se usa en la industria del zumo.

Tiene una rareza que despista: en primavera, con el calor, puede reverdecer por
fuera
aunque por dentro esté perfecta. Se llama «regreening» y es un proceso natural.
Una Valencia Late con la piel algo verdosa en mayo suele estar en su mejor momento.

Por qué en verano no hay naranjas valencianas

Porque el naranjo florece en primavera —esa es la flor de azahar de la que sale
la miel— y el fruto tarda entre ocho y
doce meses en madurar. Cuando llega agosto, las naranjas que hay en el árbol son verdes y del
tamaño de una nuez: son las de la campaña siguiente.

Eso deja cuatro meses, de julio a octubre, sin naranja del país. La industria los cubre de
dos maneras:

  • Cámaras frigoríficas. Naranja recolectada en primavera y guardada en frío
    controlado durante meses. Se conserva, pero pierde aroma y jugo.
  • Importación del hemisferio sur. Sudáfrica, Argentina, Uruguay o Perú, donde
    es invierno cuando aquí es verano. Fruta buena, pero con miles de kilómetros y semanas de
    barco encima.

Por eso nuestro catálogo cambia solo y en verano no encuentras cajas
de naranjas. Preferimos decir que no hay a vender una que no hemos cogido nosotros. Está contado
con más detalle en Del árbol a la mesa.

Cómo se decide que una naranja está lista

No se corta por calendario. Se corta cuando el fruto llega a un punto que se puede medir, y
esa es la diferencia entre una naranja que sabe a algo y otra que solo está madura de color.

El equilibrio entre azúcar y acidez

Es el criterio que manda. El azúcar de una naranja se mide en grados Brix y
la acidez en gramos de ácido cítrico por litro de zumo. Lo que importa no es cada número por
separado, sino la relación entre los dos.

La normativa europea exige un mínimo para poder vender una naranja como tal, pero ese mínimo
es justo eso: un suelo legal. Una naranja recién entrada en norma es comestible y bastante
sosa. La que sabe de verdad está bastante por encima, y para llegar ahí tiene que quedarse
semanas más en el árbol.

Ahí está el conflicto de toda la cadena: cada semana de más en el árbol es fruta mejor y
riesgo de que una tormenta la tire. Quien tiene que llenar un camión cada día corta antes.
Quien recolecta bajo pedido puede esperar.

El color engaña

Una naranja puede estar naranja por fuera y verde por dentro, y al revés. El color de la piel
depende sobre todo de la temperatura nocturna: el frío destruye la clorofila y
deja ver el naranja que había debajo. Por eso en países cálidos hay naranjas maduras y verdes,
y por eso la Valencia Late reverdece en primavera.

Que el color no sirva como prueba tiene una consecuencia incómoda: en la fruta convencional se
usa el desverdizado, que consiste en meterla en cámaras con etileno para que
pierda el verde antes. La fruta no madura más; solo cambia de color. Es legal y está muy
extendido, pero explica por qué en octubre ya hay naranjas de aspecto perfecto.

Y el tamaño no dice nada

El calibre depende de la variedad, de la carga del árbol y del agua que ha recibido, no del
punto de maduración. Una naranja pequeña de un árbol muy cargado puede estar mejor que una
grande. Si acaso, en igualdad de tamaño, elige la que más pese.

Cómo saber si una naranja es de temporada

Sin ver el árbol, hay cuatro señales que rara vez fallan:

El mes

Es la más fiable de todas. De noviembre a junio, la naranja española de
temporada existe. Fuera de ahí, no.

El peso

Una naranja de temporada pesa más de lo que aparenta, porque está llena de zumo. Cógela con
la mano: si te parece ligera para su tamaño, ha perdido agua en la cámara.

La piel

La fruta recién cogida y sin encerar tiene la piel mate, no brillante. Ese
brillo de escaparate viene de las ceras alimentarias que se aplican para que aguante el viaje y
no se deshidrate. Nosotros no las usamos, y por eso nuestra piel se puede rallar.

La hoja

Si viene con hoja verde y tersa, se cortó hace poco. Es la señal más directa de todas: una
hoja no aguanta semanas de cámara con buen aspecto.

Y si compras directo, ¿cambia algo?

Cambia el punto de partida. Cuando la fruta se recolecta después de que
alguien la pida, no hace falta cogerla verde para que aguante el viaje ni encerarla para que no
pierda agua por el camino. Se corta madura porque va a llegar a su destino en 24 o 48 horas.

Eso es lo que hacemos en Albalat de la Ribera: el pedido entra, se corta esa semana y sale.
Puedes ver las cajas de naranja cuando la campaña esté abierta, y
los plazos concretos en Envíos.

La mandarina va casi en paralelo

Si te interesa el calendario completo de los cítricos valencianos, la mandarina se solapa con
la naranja pero empieza antes y termina antes:

Grupo Cuándo Qué la distingue
Satsuma Septiembre a noviembre La más temprana. Sin semillas, piel suelta
Clementina Noviembre a enero La de más sabor y la más fácil de pelar
Híbridos tardíos Enero a marzo Cierran la campaña, más dulces y con semilla

De ahí que el mejor momento para pedir una caja mixta sea entre noviembre y
enero, cuando coinciden la clementina y la Navelina en su punto.

¿Cuándo empieza la temporada de la naranja en Valencia?

A mediados o finales de noviembre, con la variedad Navelina. La fecha
se mueve una o dos semanas cada año según cómo venga el otoño: un octubre cálido retrasa la
maduración.

¿Hasta cuándo hay naranjas valencianas?

Hasta junio. La última variedad de la campaña es la Valencia Late, que
se recolecta de marzo a junio y es la más jugosa para zumo.

¿Qué naranja es mejor para zumo?

La Valencia Late, de marzo a junio, es la más jugosa. En pleno
invierno, la Salustiana. Las variedades navel como la Navelina sirven, pero su zumo amarga si se
deja reposar más de media hora.

¿De dónde vienen las naranjas que se venden en agosto?

De cámaras frigoríficas, donde llevan guardadas desde la primavera, o
del hemisferio sur: Sudáfrica, Argentina, Uruguay o Perú, donde es invierno cuando aquí es
verano. En agosto no hay naranja valenciana recién cortada.

¿Por qué algunas naranjas están verdes en primavera y aun así están buenas?

Se llama reverdecimiento y le pasa a la Valencia Late con el calor: la
piel recupera clorofila aunque el fruto por dentro esté maduro. Una Valencia Late algo verdosa
en mayo suele estar en su mejor momento.

Lo que hay esta semana

El catálogo cambia con el campo: enseña lo que se está recolectando y esconde lo que no.