Cómo conservar las naranjas para que duren semanas

Caja de campo con naranjas

La caja llega, se abre, y aparece la pregunta: ¿dónde meto yo quince kilos de
naranjas?
Es la duda que más nos llega después del primer pedido, y tiene buena
respuesta: bien guardadas aguantan tres o cuatro semanas sin perder nada.

Casi todo se reduce a tres cosas —aire, fresco y no amontonar— pero cada una tiene su
porqué.

La regla de oro

Una naranja sigue viva después de cortarla. Respira, transpira y va perdiendo agua poco a poco.
Conservarla bien no es pararla, que no se puede, sino ponerle las condiciones para que vaya
despacio
: temperatura fresca, aire circulando y ningún sitio donde se acumule
humedad.

Si solo te llevas una frase: fresco, aireado, en una sola capa y lejos del sol.
Lo demás son matices.

Merece la pena entender el porqué, porque explica todas las recomendaciones que vienen después.
El calor acelera la respiración de la fruta y con ella la pérdida de agua; el aire estancado
acumula la humedad que la propia naranja desprende, y esa humedad es lo que necesita el moho para
arrancar; y el contacto entre piezas crea puntos ciegos donde se juntan las dos cosas. Cambiar el
sitio no cuesta nada y multiplica por tres el tiempo que aguanta la caja.

Cuánto duran según dónde las pongas

Sitio Temperatura Cuánto aguantan
Cocina, junto al horno o el radiador 22-25 ºC 5 a 8 días
Salón, frutero normal 19-22 ºC 10 a 14 días
Despensa o cuarto sin calefacción 12-16 ºC 3 a 4 semanas
Galería, garaje o trastero fresco 8-12 ºC 4 a 6 semanas
Nevera, cajón de la verdura 5-8 ºC 4 a 6 semanas

La diferencia entre el primer sitio y el cuarto es un mes, y no cuesta nada:
solo es cuestión de elegir el rincón adecuado de la casa. Si dudas entre la despensa y la nevera,
está resuelto en ¿naranjas en la nevera?.

El sitio, paso a paso

Sácalas de la caja, o al menos ábrela

Nuestras cajas son de cartón con aberturas laterales y están pensadas para el transporte, no
para guardar la fruta un mes. En casa, lo mejor es vaciarlas en una superficie amplia. Si no hay
sitio, deja al menos la caja abierta y sin nada encima.

Una sola capa, si puedes

Es lo que más cambia. Amontonadas, las de abajo aguantan el peso de todas las demás y en los
puntos de contacto se acumula humedad, que es donde empieza el moho. En una bandeja grande, en el
suelo de la despensa sobre un cartón o encima de un armario bajo, extendidas, duran casi el
doble.

Sin bolsa de plástico, nunca

Una bolsa cerrada atrapa el vapor que la propia fruta desprende. En dos días hay gotas dentro y
en cuatro, moho. Si necesitas contenerlas, mejor una caja de madera, un cesto o una bolsa de
tela.

Lejos del sol y de fuentes de calor

El sol directo por una ventana calienta la piel y la reseca por un lado. Y los tres sitios
peores de una cocina son, por este orden: encima del frigorífico, junto al horno y al lado del
radiador.

Revisarlas cada tres o cuatro días

Es el gesto que salva la caja entera, y lleva un minuto.

El moho de los cítricos —ese polvillo verde o azulado que aparece en un punto blando— se
transmite por contacto de una pieza a otra, y en pocos días puede llevarse media
caja. Una sola naranja tocada, si nadie la ve, contagia a sus vecinas.

Así que cada tres o cuatro días conviene pasar la mano por encima y sacar cualquier pieza que
tenga una zona blanda, una mancha húmeda o el más mínimo punto de moho. Y no basta con quitar esa:
conviene limpiar la superficie donde estaba y revisar bien las que la
tocaban.

Empieza por las que tengan marcas

Si alguna llegó con un roce o una marca, cómetela la primera. No está peor por dentro, pero es
por donde antes cede.

Por qué la fruta sin encerar dura distinto

Conviene ser honestos con esto. Una naranja de supermercado va normalmente
encerada y tratada con fungicida post-cosecha, y eso hace exactamente lo que
promete: retrasa la deshidratación y frena el moho. Puede pasar meses en un lineal sin
inmutarse.

La nuestra no lleva ni una cosa ni otra, y por eso hay que darle un sitio decente. A cambio
llega cortada la misma semana, con su aroma y con la piel utilizable para rallar. Está contado en
por qué nuestra fruta no lleva cera y en
qué le ponen a la naranja de
supermercado
.

Dicho de otro modo: la fruta tratada aguanta sola en cualquier parte; la fruta sin tratar
aguanta igual o más, pero en el sitio correcto.

Trucos que sí funcionan

  • Papel de periódico o de cocina entre capas, si no hay más remedio que
    apilarlas. Absorbe la humedad de los puntos de contacto.
  • Con el rabito hacia abajo, si tienen. Es por donde más agua pierden.
  • Separadas de manzanas y plátanos, que desprenden etileno y aceleran el
    envejecimiento de todo lo que tienen cerca.
  • Las últimas, a la nevera. Cuando quede menos de un tercio de la caja, ese
    resto en el cajón de la verdura aguanta semanas más.

Y si aun así te sobran

Con quince kilos pasa: llega un punto en que hay que adelantarse. Tres salidas que funcionan
bien.

Zumo al congelador

Es la mejor de todas. Se exprime todo lo que quede, se cuela y se congela en tarros o en
cubiteras. Aguanta seis meses y conserva la vitamina C bastante bien. Ojo si la
variedad es navel: congelar es justo lo que frena el amargor de la limonina, así que en ese caso
mejor todavía.

Gajos pelados

Pelados y sin membrana, congelados en una bandeja y luego pasados a una bolsa. Salen sueltos y
van directos a un batido.

Ralladura antes de exprimir

Si vas a exprimir en cantidad, ralla primero la piel de las que estén sanas y guárdala en un
tarro pequeño en el congelador. Es la parte más aromática de la fruta y se tira casi siempre.

Y el resto de la caja: mandarina, limón y caqui

No todo se guarda igual, y si has pedido varias cosas conviene saber cuál corre más prisa.

Producto Fuera En nevera Lo que hay que saber
Naranja 3-4 semanas 4-6 semanas La más resistente de todas
Mandarina 1 semana 2-3 semanas Piel fina: en una sola capa
Limón 1-2 semanas Hasta un mes Cortado se seca en un día
Caqui firme 5-6 días 2 semanas Fuera se ablanda, y eso puede interesarte
Miel Años Nunca El frío la cristaliza antes

La mandarina, la primera

Es la más delicada: la piel es fina y protege menos, así que se marca con nada y se aplasta si
se amontona. En una bandeja y en una sola capa dura el doble. Cuál es cuál según el mes, en
clementina, mandarina y satsuma.

El caqui, según lo quieras

Es el único donde el tiempo juega a favor: fuera de la nevera se va ablandando y se convierte en
el caqui de cuchara de siempre. Si lo prefieres firme, la nevera lo frena dos semanas. Está en
cómo guardar el caqui.

La miel, fuera de todo esto

Es el único producto del catálogo que no se estropea: en un armario oscuro y seco aguanta años.
Lo que hace el frío es acelerar su cristalización, que no es un defecto, y lo contamos en
por qué cristaliza la miel.

Cómo llegan y por qué importa

Todo lo anterior parte de una base: cuanto más fresca llega, más margen tienes.
Nuestras cajas se recolectan después de que entre el pedido, en Albalat de la Ribera, y salen hacia
tu casa en 24 o 48 horas, sin pasar por cámara. Los plazos exactos están en
Envíos.

Una naranja que ha estado tres meses guardada empieza su cuenta atrás en tu casa muy avanzada,
por bien que la conserves. Esa es la diferencia, y es la razón de que el catálogo solo tenga
lo que se está recogiendo esa semana.

¿Cuánto duran las naranjas fuera de la nevera?

Entre diez días y cuatro semanas, según la temperatura. En una cocina
caldeada, poco más de una semana; en una despensa fresca a 12-16 ºC, tres o cuatro semanas.

¿Se pueden guardar las naranjas en bolsa de plástico?

No. La bolsa cerrada atrapa la humedad que desprende la propia fruta y en
pocos días aparece moho. Mejor una caja abierta, un cesto o una bolsa de tela.

¿Por qué se me estropea toda la caja de golpe?

Porque el moho de los cítricos pasa por contacto de una pieza a otra.
Basta con revisar cada tres o cuatro días y retirar cualquiera que tenga una zona blanda o un punto
de moho, además de limpiar la superficie donde estaba.

¿Las naranjas sin cera duran menos?

En un sitio malo, sí: la cera y el fungicida post-cosecha retrasan la
deshidratación y el moho. En un sitio fresco y aireado la diferencia desaparece, y a cambio la piel
se puede rallar.

¿Se puede congelar el zumo de naranja?

Sí, y es la mejor salida cuando sobra fruta. Exprimido, colado y en
tarros o cubiteras aguanta unos seis meses. Con variedades navel es además lo que evita que el zumo
amargue.

Lo que hay esta semana

El catálogo cambia con el campo: enseña lo que se está recolectando y esconde lo que no.